«Antes de la pandemia atendíamos a 300 personas diarias en el Comedor Social, y ahora son 540»

By 15 septiembre, 2020Testimonios

P. ¿Cuál es el objetivo de Joventut i Vida?
R. Contribuir a transformar la realidad de las personas y familias más vulnerables de nuestro entorno de manera relevante y duradera, defendiendo la dignidad de estas personas, trabajando para conseguir su inclusión efectiva en la comunidad en igualdad de oportunidades.

P. ¿Cómo funciona el Comedor Social?
R. Desde su inicio, en el año 2013, El Comedor Social en Bonavista está atendiendo las necesidades básicas de alimentación de las personas más vulnerables y realizando medidas de acompañamiento. Todos los beneficiarios son derivados por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Tarragona y La Canonja y son:

  • Familias necesitadas, especialmente con menores a su cargo
  • Personas sin techo
  • Personas vulnerables y con alto riesgo de exclusión social
  • Mujeres víctimas de violencia de género, especialmente con hijos a su cargo
  • Jóvenes tutelados por la Administración
  • Personas mayores en situación de vulnerabilidad y abandono
  • El Comedor Social ayuda a superar la situación de desamparo y vulnerabilidad de estas personas. Una mayor calidad de vida y mejora de las condiciones de salud gracias a una buena y equilibrada nutrición, hacen mejorar el bienestar emocional y psicológico

Durante el año 2019, se han repartido 61.999 menús (4.601 más que en 2018 y 16.496 más que en 2017) y atendido a un total de 568 personas (374 adultos y 194 menores). No sólo se atienden las necesidades básicas de estas personas, sino que también se realizan asesoramiento, medidas de acompañamiento y otras muchas más acciones en colaboración con la Administración y Entidades públicas y privadas.

Trabajamos por la igualdad en el acceso al servicio que prestamos, fomentando la igualdad de trato y oportunidades. Atendemos desde los más pequeños hasta gente mayor. Luchamos contra la discriminación por motivos de origen racial o étnico, sexo, religión o creencias, edad, discapacidad, orientación sexual, identidad de género o cualquier otra circunstancia personal o social. Luchamos contra la desigualdad social.

El Comedor Social es un proyecto ya consolidado, eficaz y efectivo, integrado en el territorio y que cuenta con el apoyo de la Administración y la colaboración de un buen número de entidades tanto públicas como privadas. Es un lugar que genera participación, colaboración e irradia solidaridad. Contamos con el apoyo del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies i el Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya, del Ayuntamiento de Tarragona y de La Canonja, y pertenecemos a la Red de Atención Integral de personas sin hogar del Ayuntamiento de Tarragona, integrados en la Comisión de Recursos y Servicios. Trabajamos junto al IMSST y el Hospital Universitario Juan XXIII.

P. ¿Cómo os ha afectado la pandemia? (¿Habéis tenido más demanda? ¿Cómo habéis tenido que modificar vuestra actividad?)
R. Desde la declaración del Estado de Alarma por la COVID-19 en nuestro país, el Comedor Social tuvo que renovar su estrategia de manera urgente para continuar atendiendo las situaciones de emergencia social. Como no ha quedado suspendido por el Real Decreto por ser una actividad esencial, el Comedor Social ha incrementado y renovado sus tareas durante los siete días de la semana, con el fin de aliviar el sufrimiento y garantizar la subsistencia de las personas que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.

Desde el día 14 de marzo de 2020 hasta el 1 de julio de 2020, se han llevado a cabo estas ayudas:

  • De lunes a domingo, se han elaborado las comidas para las personas sin techo confinadas en el Pabellón Polideportivo del Serrallo (Tarragona). 11.340 comidas.
  • De lunes a viernes, se ha entregado diariamente un paquete de alimentos a las familias y personas derivadas por los Servicios Sociales debido a la emergencia social. Hemos atendido a 2.141 personas.
  • En la unidad de atención para las personas mayores más vulnerables (Cuidando de ti) del Comedor Social, se ha realizado un seguimiento telefónico y se les ha llevado paquetes de alimentos a sus hogares.

A partir del 1 de julio, el Comedor Social está realizando las siguientes tareas:

  • Servicio de comedor: de lunes a viernes, 70 familias con menús para llevar a domicilio en envases de un solo uso, y paquete de alimentos para el fin de semana (aprox. 240 personas).
  • Servicio de entrega de paquetes: de lunes a jueves, paquetes quincenales. Unas 96 familias, aprox. 300 personas.
  • Reparto a las personas sin techo en la calle: cenas preparadas los miércoles en el Campo de Marte de Tarragona. Otras entidades lo hacen otros días de la semana.
  • Seguimiento y acompañamiento a las personas mayores de la unidad Cuidando de ti, y entrega de alimentos diaria o semanal según el caso.

Antes de la pandemia se atendía a un promedio de 300 personas diarias en el Comedor Social, y ahora son 540 personas diarias, y puede que se incremente según las necesidades.

P. ¿Cómo valoráis la colaboración con el Pont Alimentari?
R. La colaboración y las donaciones desinteresadas recibidas de vuestra entidad han sido siempre fundamentales para el Comedor Social. Ahora, en la crisis que vivimos por la afectación de la COVID-19, el Comedor Social se ha convertido en un apoyo muy importante para la comunidad. El proceso de recuperación de las personas es de vital importancia para poder salir todos juntos de esta situación. Que entidades como la vuestra estén involucradas y volcadas con la necesidad de los más vulnerables, es fundamental, más que nunca, para poder seguir adelante. Muchas gracias para ayudarnos a seguir ayudando.

P. De esta colaboración surgieron las cestas solidarias que Veritas proporciona cada semana y que vosotros distribuís entre 20 familias en situación de vulnerabilidad. ¿Cómo valoráis esta ayuda?
R. La Asociación socioeducativa Joventut i Vida, gracias a la colaboración de la Obra Social La Caixa y en respuesta a la necesidad detectada en el Comedor Social, comenzó a principios de este año 2020 una nueva actividad complementaria al Comedor Social, anexa a él y consistente en una Unidad de atención y acompañamiento para las personas mayores en situación de vulnerabilidad y en el umbral de la pobreza, que quiere dar respuesta al aislamiento social y a la soledad no deseada.

Esta unidad tuvo que cambiar la estrategia de asistencia presencial en sus locales habilitados y contiguos al Comedor Social, a una asistencia telefónica y a domicilio. Nuestra asociación ya estaba entregando por la situación tan vulnerable de una buena parte de las personas mayores de nuestro entorno, pero la pandemia ha mostrado de manera urgente la extrema importancia que tiene para nuestra sociedad la atención a las personas mayores, y que no hay que escatimar recursos para atender a los más desfavorecidos, a los que por circunstancias están solos, desvalidos y en el límite de la pobreza.

Estamos comprometidos en el cuidado de la salud física y mental de estas personas y lucharemos para que este servicio de atención a la gente mayor no sea deficitario y podamos proporcionarles dignamente una buena calidad de vida.

Vuestra entidad está dando todo el apoyo necesario para que así sea. La ayuda que nos estáis brindando con las 20 cestas semanales, no sólo nos ayuda a continuar atendiendo las necesidades básicas de estas personas, sino que además es la puerta de entrada para poder realizar un acompañamiento y seguimiento de estas personas que en estos momentos es crucial.

Además, también se está llegando a familias muy necesitadas con menores a su cargo de La Canonja, completando así las ayudas a familias del Comedor Social que se han visto triplicadas por la pandemia.

P. Algún otro mensaje que quieras dar…
R. Desde la apertura del Comedor Social hemos vivido una transformación de la realidad social de las personas más necesitadas de nuestro entorno. Una ciudad entera se ha volcado con el proyecto, haciéndolo suyo y colaborando en todas las actividades. La vinculación al territorio del proyecto y todas las colaboraciones, cooperaciones y donaciones desinteresadas que se reciben a diario, generan una red solidaria que potencia la consolidación de los principios fundamentales de nuestra comunidad. Estamos agradecidos, cada día más, a la buena voluntad de todos y a las grandes iniciativas que luchan por el bien común en nuestra sociedad.

Raquel Quílez

Raquel Quílez Valdevira

Directora de la Asociación Joventut i Vida