El coordinador de voluntariado de Banc de Recursos, Josep Miralles, asistió ayer al acto de clausura de la 13.ª Magic Line SJD en Barcelona en representación de nuestra entidad. El evento, celebrado en la Antigua Fábrica Estrella Damm, reunió a las organizaciones beneficiarias en un ambiente festivo.
Durante la jornada se presentaron los resultados de la Magic Line 2026 y se dio a conocer el destino de los fondos recaudados, así como algunos de los principales proyectos sociales que San Juan de Dios impulsará gracias a esta iniciativa solidaria. Bajo el lema Somos lo que compartimos, la edición de este año reunió a 12.454 personas participantes y recaudó 408.119 €, que se destinarán a proyectos de varias entidades relacionados con la discapacidad, la salud mental, el sinhogarismo, la infancia y las familias, la dependencia y las personas mayores, las migraciones, la cooperación internacional y la investigación y la docencia. Desde su creación en 2014, la Magic Line SJD ha movilizado a más de 172.000 personas y ha hecho posible la financiación de 400 iniciativas sociales gracias a una recaudación acumulada superior a los 4,3 millones de euros.
Ayuda a Banc de Recursos
En el caso de Banc de Recursos, la Magic Line 2026 ha concedido una ayuda de 3.500 € al proyecto Remenja’mmm. Sensibilización y aprovechamiento alimentario en las escuelas. . Esta aportación permitirá adaptar los circuitos de aprovechamiento alimentario a la realidad de cada centro educativo, sistematizar el funcionamiento del proyecto y facilitar que cada vez más centros educativos puedan adherirse a él.
Remenja’mmm tiene como objetivo promover una alimentación saludable y sostenible entre el alumnado y sus familias, al tiempo que sensibiliza sobre el impacto ambiental, social y económico del desperdicio alimentario. El proyecto combina actividades de sensibilización con una acción práctica de aprovechamiento de los excedentes de comida preparada en los comedores escolares, que se destinan a entidades sociales o a familias en situación de vulnerabilidad en lugar de convertirse en residuos.
Durante esta nueva etapa, el proyecto prevé sensibilizar a cerca de 200 alumnos y alumnas y recuperar unas 150 raciones de alimentos procedentes de tres centros educativos. Esta actuación contribuirá a reducir el desperdicio alimentario, dar una segunda oportunidad a alimentos perfectamente aprovechables y reforzar la cohesión comunitaria en torno a una alimentación más responsable y sostenible.


