‘Cap Plat Malbaratat’ anima a las escuelas de Barcelona a aprovechar la comida

By 8 octubre, 2026octubre 9th, 2026Noticias

Banc de Recursos y el Ayuntamiento de Barcelona organizaron el día 5 de octubre una jornada informativa para animar a las escuelas a participar en el proyecto Cap Plat Malbaratat. Aprovechamos los excedentes alimentarios en las escuelas de Barcelona. El acto se celebró online y despertó un notable interés, con 45 personas inscritas y 31 participantes, que procedían tanto de centros educativos (33%), como de empresas de restauración colectiva y catering (22%), asociaciones de familias (11%), fundaciones y administración pública.

La jornada se inició con una breve presentación a cargo de Laura Reñaga, técnica de la Dirección de servicios de limpieza y gestión de residuos del Ayuntamiento de Barcelona; y de Mariona Ortiz, responsable del servicio Pont Alimentari de Banc de Recursos. A continuación llegó el turno de Josep Maria Ebri, de Fundesplai, y de Marta Hernández, de la escuela Diputació, que relataron su experiencia como participantes en el proyecto y explicaron su funcionamiento práctico. La iniciativa, que se puso en marcha en 2024, ya ha permitido recuperar 11.861 raciones de comida y sensibilizar a 9.200 alumnos de 17 centros. Cabe destacar que Cap Plat Malbaratat se adapta a las características y necesidades de cada escuela. No hay un mínimo de raciones excedentes para poder añadirse, y la comida se puede aprovechar tanto entregándola a familias de los propios centros como a entidades sociales que atienden a colectivos vulnerables. La prioridad del proyecto, en cualquier caso, es la vertiente ambiental del aprovechamiento.

Más de 11.800 raciones recuperadas

Los datos acumulados de los cursos 2024-2025 y 2025-2026 muestran el impacto que está teniendo la iniciativa. El proyecto empezó con una prueba piloto que tuvo una respuesta muy positiva y, desde entonces, se ha ido consolidando. Hasta ahora, han participado 17 escuelas y 7 empresas de cocina, posibilitando el aprovechamiento de 11.861 raciones de comida cocinada y evitando la emisión de 83.510 kg de CO₂. Además, Cap Plat Malbaratat ha contribuido a sensibilizar a 9.200 alumnos y ha beneficiado a 7 entidades sociales receptoras.

Un circuito adaptado a cada centro

Cap Plat Malbaratat propone crear un circuito de aprovechamiento adaptado a la realidad de cada escuela. Los excedentes que cumplen los requisitos establecidos se pueden emplatar, etiquetar y congelar para su posterior aprovechamiento. El proyecto ofrece asesoramiento y acompañamiento a los centros para determinar qué alimentos pueden aprovecharse y definir los circuitos más adecuados. También facilita envases reutilizables, materiales de comunicación y sesiones informativas para el personal de los centros y familias.

La seguridad alimenticia es uno de los elementos centrales del programa. El protocolo de funcionamiento establece, entre otros aspectos, qué alimentos pueden aprovecharse, las condiciones de conservación y temperatura y el procedimiento de etiquetado y entrega. El proyecto contempla también convenios de colaboración que delimitan las responsabilidades entre las empresas de cocina y las personas o entidades receptoras.

Las familias, protagonistas del aprovechamiento

Una de las fórmulas que el proyecto está potenciando es que los excedentes se queden dentro de la propia comunidad educativa. Las familias interesadas pueden inscribirse y recoger las fiambreras con las comidas sobrantes, que posteriormente deben devolver para que puedan volver a entrar en el circuito.

La experiencia muestra, además, el valor pedagógico de la iniciativa: los niños ven directamente cómo la comida que sobra en el comedor puede tener una nueva utilidad en casa y entienden de forma práctica que los alimentos no deben tirarse si todavía son aptos para el consumo. En este sentido, Josep Maria Ebri de Fundesplai puso de relieve el trabajo pedagógico con los niños, que intervienen en el retorno de las fiambreras respetando los criterios sanitarios y vivencian la llegada de la comida a las entidades sociales que vienen a buscarla. «Este proyecto nos ha ayudado mucho en la concienciación de los niños sobre el desperdicio», concluyó.

Unirse al proyecto

Las escuelas interesadas en participar en el proyecto pueden contactar con el equipo gestor para valorar su caso concreto y definir el circuito más adecuado.

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